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Mar del Plata - República Argentina

MARTIN FIERRO ESTA FURIOSO

Muchas cosas pierde el hombre

que a veces las güelve a hallar

pero les voy a contar

y es güeno que lo recuerde

si al banco usté lleva verdes

jamás los güelve a encontrar.

 

Paisano yo soy cantor

y ansí como tal les digo

que entono con alarido

porqué canto con dolor

dispués del Fondo acreedor

tengo el canto dolorido.

 

Yo era un gaucho de fusta

fortachón y bien morrudo

compadrón y testarudo

hasta que un día fui al banco

y hoy me siento, le soy franco

reverendo pelotudo

 

Y era gaucho guitarrero

con espuela y boleadora

fogoneaba hasta la aurora

mas ya no soy lo que era

ahora tengo espumadera

y toco la cacerola

 

En la inmensidá 'el paisaje

el gaucho siente abandono

va pensando en bajo tono

viejas dudas que lo aquejan

yo pregunto, si me dejan

¿adónde me meto el bono?

 

Yo tenía flor de rastra

con monedas y adornito

s mateaba bien despacito

afilando la cuchilla

hoy tengo hasta la bombilla

adentro del corralito

 

Me molesta este Antonito

bailando como babieca

la Bolocco es una trepa

y Zulemita da calambre

pensar que hay gente con hambre

y estos estan viva la pepa

 

Mas les ruego no confundan

al país con los bandidos

aunque estemos abatidos

esta tierra nos abraza

no dejemos nuestra casa

por un par de malnacidos.

 

Estuve haciendo un repaso de todas las cosas que me enviaron por Internet y observando cómo cambiaron mi vida:
 
Luego  dejé de ir al cine por miedo a sentarme en una butaca con una jeringa infectada con SIDA

     *  Después dejé de recibir llamadas telefónicas temiendo que me pidan marcar *9 y  me llegue una cuenta telefónica astronómica porque me robaron la línea.

     *  También vendí mi celular porque me iban a regalar uno más nuevo en Ericsson pero nunca me llegó. Entonces compré otro, pero lo dejé de usar por miedo a que las  microondas me afectasen el cerebro o me diese cáncer.

     *  Dejé de ingerir varios alimentos por miedo a los  estrógenos.
 También dejé  de comer pollo y hamburguesas porque no son más que carne de engendros horripilantes sin ojos ni pelos, cultivados en un laboratorio.

     *  Además dejé de tomar cualquier cosa que venga en lata por miedo a morir por  meadas de rata.

     *  Dejé de ir a los shoppings por miedo a que rapten a mi mujer y la obliguen a gastar todos los márgenes de consumo de su tarjeta de crédito o le pongan un muerto en el baúl del auto.

     *  También doné todos mis ahorros a la cuenta de Brian, un chico enfermo que estuvo  a punto de morirse unas 700 veces en el hospital.

     *  Participé arduamente en una campaña contra la tortura de unos osos asiáticos a  los que le sacaban la bilis, y contra la tala del Amazonas.

     *  Por último quedé arruinado por comprar todos los antivirus existentes para evitar que la ranita Budweisser invadiera mi disco duro o que los Teletubbies se  apoderaran de mi protector de pantalla.

     *  Dejé de hacer, tomar y comer tantas cosas, que casi muero.

     *  Casi muero de hambre esperando junto a mi correo los U$S 150.000 que me mandarían Microsoft y AOL por participar en la prueba de rastreo de e-mails.

     *  Y el teléfono de Ericcson tampoco llegó, ni mucho menos el viaje a Disneylandia  con todo pago!!!

     * Quise  hacer mi testamento y dárselo a mi abogado para legar mis bienes a la institución benéfica que recibe 1 centavo de dólar por cada persona que se  anote al final de la cadena de la lucha por la independencia de las mujeres en  Pakistán, pero no pude entregarlo porque tenía miedo de pasarle la lengua al  sobre y cortarme con el borde, porque se me iba a llenar de cucarachas que se  iban a incubar dentro de él, segun lo que por mail me habían  informado.

     *  Además. tampoco me gané $1.000.000, ni el Porsche, ni tuve sexo con Nicole Kidmann, que fueron las 3 cosas que pedí como deseo luego de mandar el Tantra Mágico enviado por el Dalai Lama de la India.

     *  Y siempre creí que mis males eran a causa de una cadena que olvidé seguir y por  eso me había caído una maldición!

     No te  dejes influenciar por todas las pavadas que te llegan por Mail.

     NOTA IMPORTANTE: Si no mandas este e-mail por lo menos a 10 personas el día de mañana, te morderá un perro a las 12 del mediodía (y el perro tendrá rabia y te contagiará). 

Reflexiones

El Chatarra.

Cuando uno comienza con esto del correr siempre tiene varias excusas para explicar lo inexplicable. Tenemos varias frases hechas que justifican nuestra decisión. Estas no son más que tópicos que no resisten ni el análisis que les podría hacer un niño de dos años. Una de mis primeras justificaciones era que el trote, que no tenía porque ser diario, sino cuando a uno le apeteciera, tonifica el cuerpo, elimina toxinas y grasas y que era una inversión en salud. ¡Bien!, en esta afirmación ya hay dos premisas, que aunque al principio fueran ciertas, son al cabo de muy poco tiempo falsas. La primera es que el ejercicio no tenía que ser diario. ¡Desde luego que no tenía que ser diario, ya estoy planteándome hacer dobles sesiones!. La segunda es la inversión en salud. ¡Vaya una quimera!. ¿Salud?, ¿alguien ha visto la salud por algún lado?. Desde que empecé a correr he padecido enfermedades (en forma de lesiones) que no sabía ni que existían. Este es un deporte en donde todos los dolores tienen nombre. ¡Si todos tienen nombre debe ser porque a base de padecerlos los corredores se les ha adoptado, en una palabra, se les ha hecho de la familia!. La periostitis es para mí como una prima común de todos mi amigos atletas, todos tienen una. La definición de rodilla, si me guiara por como hablan de ellas los corredores, sería como un punto a mitad de camino entre el culo y las uñas de los pies, cuya forma de localización es señalando el lugar en que te duele. ¡Ah!, ¿y las uñas?. Mis hijos cuando vamos a la playa me preguntan, ¿papá, tú no tienes uñas en los pies?. Para que no piensen que el deporte es malo, me he inventado el cuento de que yo pertenezco a una evolución del hombre distinta al de Atapuerca y que esta rama evolutiva carece de uñas y que pronto también perderé los dedos. Los críos, cuando eran más chicos se lo creían. Ahora ya comienzan a mosquearse. Les obligo a cortárselas y ellos en cachondeo me replican: “¡Papá, por favor, déjanos disfrutar de ellas pues como somos de la misma rama evolutiva pronto las perderemos!”.

Otra de las justificaciones que esgrimía a quien me preguntaba por mi nueva afición era algo así como: “Este es un deporte individual. Puedo practicarlo en cualquier sitio, a cualquier hora, sin depender de nada ni de nadie”. ¡Qué gran error!. El noventa por ciento de los lugares en los que comencé a correr pronto me di cuenta de que no me servían. Unos, porque todo era asfalto, otros porque estaban llenos de piedras con el consiguiente riesgo de torcedura de tobillos. Otros por que no tenían cuestas,  esas que son tan necesarias a principio de temporada. Otros porque a estas alturas del año debo rodar por sitios que sean llanos, sin grandes accidentes geográficos y son todo cuestas. Otros porque no se la distancia que tiene el recorrido y no puedo fijar el ritmo para cuando toca farlek o K1K2K3. ¡Cualquier sitio, y un cuerno!. Tengo que adaptarme al horario de la pista para hacer series. Los días de fiesta no puedo hacerlas pues el estadio de atletismo cierra. Los de trabajo debo de ir a unas horas determinadas porque si vas por la mañana están los chicos de la universidad, si vas al mediodía el cuerpo de bomberos, a primera hora de la tarde el de policía, a media tarde el grupo de las amas de casa. Cuando cierra el comercio y se acaban las clases los fieras que solo hacen pedirme paso. ¡En fin!, acertar con la hora de ir a la pista también está complicado. Si antes cuando jugaba al fútbol sala, dependía de 10 tíos y una pista, ahora dependo de 1.000 personas y 15 ó 20 recorridos diferentes. Y ahora el porqué definitivo, la razón suprema por la que me dedico a correr: “¡Es un deporte barato, unas zapatillas y basta!. ¡Ja, vaya trola!.  Lo primero, para ser un corredor de categoría, es hacerse con el “look” de atleta. Camiseta y pantalón de a 30 euros la pieza, ¡mínimo!. Para poder correr mucho lo primero es que a distancia no parezcas un “futbolista”.

Lo segundo, es tirar esas zapatillas que tantas alegrías te han dado jugando al futbito, con las que has sido máximo goleador del torneo de empresas durante varios años seguidos, porque fundamentalmente “¡no valen!” para correr. Como bien te indica el vendedor de la tienda de deportes, unas zapatillas, que sirvan para correr, se diferencian de las otras, de las alpargatas vamos, no en la suela, material, topología o forma de ser de las misma, sino básicamente en el precio. Unas zapatillas para que sirvan deben “llamarse” de 120 euros “pa´lante”. Como estamos en abril, obviemos la ropa, “técnica”, de abrigo de la que debemos hacernos. Lo que un relamido de la tele denominaba “fondo de armario”.

¡Maravilloso!, ¡ya “parecemos” corredores!, pero lo que es correr, no corremos un pimiento. Para este baratísimo deporte necesitamos tener, un club que me proporcione el método para correr un poco más cada día y/o un entrenador. En mi caso un psicólogo deportivo, pues soy de ánimo frágil. Un táctico, ¡sí!, ¿qué pasa?. Yo he contratado los servicios de un táctico, como en los barcos de regatas grandes. Una persona que tome las decisiones por mí. “¡Ahora corre más!, ¡ahora párate un poco!, ¡pégate a ese grupo!”. De esta manera me ahorro tomar decisiones y si no consigo mis objetivos en la carrera, tengo a quien hacer responsable, organizado así para mí el atletismo siempre será un juego.

Todo esto hace que el deporte que practico no cumpla ninguna de las premisas por las que lo elegí. Lo que ocurre es que ahora estoy tan enganchado que no puedo dejarlo. Menos mal que mi “santa”, como hoy estamos en día de reflexión, ha sido la que me lo ha hecho ver.  Pero como también es el día del amor fraterno me lo ha perdonado.

La PREVENCION es la base de la buena salud. (nota enviada por Luis Zurita)

Si Usted ignora qué es lo que daña, no puede prevenir y -obviamente-
queda expuesto a sufrir la enfermedad.

Es un servicio prioritario para nosotros, tenerlo al tanto de las
últimas investigaciones en el campo de la salud.

Los últimos estudios han llegado a la siguiente conclusión:


a) En Japón se consumen muy pocas grasas y el índice de ataques al
   corazón en ese país es menor que en Inglaterra y Estados Unidos.

b) Por otro lado, Francia es uno de los países que MAS GRASAS
   consumen y aun así, el índice de ataques al corazón es menor al
   de Inglaterra y Estados Unidos.

c) Claro, algunos lo atribuyen a que en Francia se toma vino tinto
   y esto ayuda, sin embargo, en la India apenas se bebe vino
   y el índice de ataques al corazón en ese país TAMBIEN es menor
    que en Inglaterra y Estados Unidos.

d) Adviértase por otro lado, que si bien en España se bebe
   DEMASIADO vino tinto, aún así el índice de ataques al corazón
   también es menor que en Inglaterra y Estados Unidos.

f) Un detalle curioso lo representa el hecho de que, en Argelia,
   por motivos religiosos y culturales, apenas se hace el amor y
   el índice de ataques al corazón en ese país es menor que en
   Inglaterra y Estados Unidos.

g) Por el contrario, en Brasil se practica el amor casi sin control
   y pese a ello el índice de ataques al corazón TAMBIEN es menor
   que en Inglaterra y Estados Unidos.


En Conclusión:

Puede seguir comiendo como un chancho, bebiendo vino como un
beduino luego de una travesía seca en el desierto y haciendo el
amor a lo bestia SIN PROBLEMAS... lo que mata es HABLAR INGLES !!

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