Gentileza de Patricia Codeseira (Madrid - España)

Premio Internacional de Deportes

"En el ciclismo español hace falta otro ídolo"

 

Charlar con Miguel Induráin es revivir la página más gloriosa del ciclismo español. Sus cinco Tour de Francia, la insultante superioridad que ejercía en las pruebas contra reloj, el poderío en la montaña, su generosidad en las carreteras. Él sigue como siempre. Parco en palabras y con ese "talante personal de humana sencillez" que destacó el jurado de los Premios Gabarrón tras anunciar que el de Villalba lograba un nuevo "triunfo" en su "descollante trayectoria deportiva". "Siempre es agradable que te reconozcan por lo que has hecho y, más, por ser referente de mucha gente durante algunos años", dice.

"Miguelón", que guarda con cariño todos los premios deportivos habidos y por haber, reconoce que esta distinción le gusta "especialmente por que se mezclan las ciencias, las artes, las letras y lo mío", aunque ya adelanta que en su discurso hará lo de Zidane en el 2003:" Daré las gracias a todo el mundo y poco más porque yo no soy de los que se enrollan hablando".

Echa la mirada atrás y recuerda su primera llegada a París con el "amarillo" como el día más feliz de su carrera. En el otro lado de la balanza, poco que comentar porque no tuvo "muchos días malos". Si se le apura, reconoce que no ganar la Vuelta de España es "una espina clavada" que ya no le molesta demasiado. "Tampoco vencí en algunas clásicas ni el Mundial". Sala a relucir la plata que logró tras "permitir", con una demostración imborrable, que el oro fuera para Olano, pero el navarro ni se inmuta: "Si, pero acabé segundo".

Lo que sí tuvo en su mano fue sumar unas cuantas etapas más, pero prefirió dejar saborear el triunfo a otros. No se arrepiente y se escuda en que "no las disputaba porque pensaba más en el resultado final. Era una forma de correr diferente a la de otros", quizás en referencia a Lance Armstrong al que no le extrañaría ver por séptima vez subido en lo más alto del podio de París. Eso sí, si se le pregunta quién ha sido el más grande de todos los tiempos nombra a Mercks, "por los números", para luego convencerse de que "cada uno en nuestra época hemos marcado la historia". Del ciclismo en activo añora "la convivencia 120 días al año con el equipo, los masajistas, los técnicos..", pero no las etapas. En cuanto al doping, lo tiene claro: "Hay unas normas que se deben cumplir y si no se hace debe haber un castigo". Por eso, le parecen "bien" los controles aunque lamenta que su deporte "no haya podido quitarse todavía esa mala fama". Tiene, además, la solución para que España vibre como antaño con las dos ruedas. "Hace falta otro ídolo, como existe en el baloncesto con Pau Gasol o en la fórmula 1 con Fernando Alonso". Confía en Valverde y Santi Pérez "y en otros jóvenes que van a dar muchas alegrías", pero no da un nombre como futuro ganador del Tour. Él, más que nadie, sabe que ese privilegio está reservado sólo para los genios.

Por José María Ayala

Extraído del Periódico ABC de España